El Cirio Pascual representa a Cristo resucitado que es “luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo” y que disipa la oscuridad a causa del pecado y sus consecuencias.
Al mismo tiempo, se recuerda a todos los bautizados que deben ser portadores de la luz de Cristo, testigos de su amor en medio de las circunstancias en las que viven. Cada cristiano debe ser como una llama que enciende y calienta los corazones.
La llama también representa una imagen viva de la Resurrección, del hombre que abandona el pecado y nace a una vida nueva. Mientras el cirio está encendido, el sacerdote puede decir palabras similares a: “La luz de Cristo, elevándose en Gloria, disipa las tinieblas de nuestros corazones y mentes”.


Rosario de perlas
Compendio del Catecismo
Estampas plastificadas del padre Pio/San Pio (Valor 100 unidades)
Cruz del Buen Pastor con gargantilla 4 x 2,5cm 




